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Tipos, clases, clasificaciones, estilos, formas

Tipos de xenobióticos

tipos de xenobioticos

Los xenobióticos son el término que se le otorga a todos esos elementos y compuestos que cuentan con una estructura física que ha sido alterada. Es decir, cualquier tipo de xenobiótico que exista actualmente, no ha podido tener su composición química de forma natural, sino que tuvo que haberla obtenido gracias a la intervención de la mano del hombre, en diversos laboratorios con equipos especializados y elementos químicos determinados con anterioridad. De este modo es que a los xenobióticos también se les conoce mejor como compuestos sintéticos y los mismos existen para una diversidad de situaciones.

Su uso puede variar, desde la parte médica, hasta la parte de pesticidas y tóxicos, por lo que su composición puede variar, dando como resultados una variedad de tipos de xenobióticos muy amplia. La duración que pueden ofrecer los xenobióticos también puede variar, dependiendo de la composición química con la cual cuente, su tiempo de oxidación y el tiempo que esté expuesto a la luz del sol de forma diaria, pese a esto, por lo general duran un largo periodo de tiempo y son capaces de resistir en la gran mayoría de los ambientes existentes. Sin embargo, no todo es color rosa, ya que para nuestro ambiente los xenobióticos resultan ser un arma de doble filo que nunca acaba en algo bueno para el planeta, y es que no son biodegradables, por lo que su impacto para la madre naturaleza es bastante malo.

Tipos de xenobióticos

Por otro lado, es importante destacar el hecho de que algunos de los xenobióticos existentes actualmente se hayan situado muy cerca de nosotros, incluso si no lo sabemos, como son el caso de cualquier alimento que esté cerca de otros alimentos con fines veterinarios, lo cual produce que el alimento sano se contamine. Es por eso que hay que tener sumo cuidado de aquellos agentes externos que nos resultan extraños a la hora de estar por la calle.

Los xenobióticos son legales, e incluso se comercializan en su gran mayoría, por lo que podríamos hacerles una lista bastante extensa de cuales son los xenobióticos más comunes que observamos en supermercados o tiendas físicas en donde vendan cualquier producto cuya composición sea química. Sin embargo, para que no se quedan con las dudas, algunos de los xenobióticos más comunes que incluso podemos tener en nuestro hogar, son los detergentes, los insecticidas, los pesticidas, la propazina, el cloro y cualquier desinfectante, incluso si el mismo tiene olor a rosas.

Pese a que seguro ya sabemos más o menos de qué les estamos hablando, a continuación les haremos una lista más amplia, detallando de dónde surgen estos xenobióticos y algunos ejemplos según su clasificación:

Xenobióticos según su origen

Dentro de esta clasificación, se pueden hallar algunos desechos urbanos, industriales y mixtos, de modo que cualquier tipo de desecho entra en este grupo. Por otro lado, en lo que respecta a un origen variado, podemos conseguir tabacos, toxinas bacterianas y aditivos químicos, así como conservantes y aditivos.

Xenobióticos según sus aplicaciones

Dentro de este grupo podemos encontrar productos de uso domésticos como los mensajes anteriormente, o bien, aquellos que son creados con algunos fines comunes, como los medicamentos. Además, en este grupo también entran todos los productos que hayan sido creados para la agricultura y la locomoción.

Xenobióticos según su acción intrínseca

Aquí podemos encontrar específicamente a todos esos antibióticos, drogas, sustancias químicas que pueden llegar a drogar a una persona e incluso algunas quimioterapias. Por otro lado, también están aquellos xenobióticos de acción sistémica, como los conservantes y los edulcorantes.

Xenobióticos según su acción biológica

Dentro de este grupo de xenobióticos, conseguimos aquellos que son carcinogénicos, inhibidores y aquellos que sirven como inductores de enzimas. Son conocidos y se les consigue por ahí en tiendas específicas.

Xenobióticos según su reactividad metabólica

Dentro de este tipo, existen tan sólo dos grupos de xenobióticos: los biodegradables y los persistentes. Los primeros se dice que no hacen daño al planeta, de modo que son los más recomendados, a pesar de que aquellos que son persistentes cuentan con más tiempo de vida útil, por lo que son los más utilizados.

Xenobióticos según su naturaleza

Y por último, tenemos los xenobióticos que se dividen en físicos, químicos y biológicos. Dentro de los xenobióticos físicos conseguimos aquellos que son completamente contaminantes, como los tintes, los calores nucleares y todo aquel tipo de calor central, incluyendo los térmicos. Además, no sólo hablamos de esto, sino también de aquellas sustancias que contengan cierto olor volátil, como cualquier productos con olores florales, mentolados, fétidos, etc. Dentro de los grupos de xenobióticos biológicos, se hallan todas aquellas bacterias que se encuentran en los humanos y en las frutas o alimentos. Y dentro de los químicos, encontramos cualquier tipo de compuesto industrial que sea mortal si se le consume, como los plaguicidas.

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