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Tipos, clases, clasificaciones, estilos, formas

Tipos de vitaminas

Es bien sabido que el cuerpo humano es una máquina grandiosa y sorprendente, que está compuesta de un conjunto de huesos, tendones, músculos, venas y vitaminas, además de todo lo demás que se nos hace imposible nombrar en estos momentos. A pesar de que puede sonar muy insignificante, la verdad es que para que todo el cuerpo funcione como debe funcionar, se requiere que se trabaje en equipo, y las vitaminas son tan importantes como cualquier otra parte del cuerpo.

Las vitaminas no son más que un gran conjunto de sustancias que se encuentran en nuestro organismo, en donde las mismas no son sintetizables y funcionan de maravilla en nuestro cuerpo. Además, aunque no lo crean, son una parte fundamental para que el funcionamiento fisiológico de cada persona sea el correcto.

Estas vitaminas ya se encuentran en nuestro organismo, pero es importante mantenerlas siempre reforzadas, consumiendo alimentos naturales y fáciles de conseguir que están llenos de diferentes vitaminas, lo cual nos hace resaltar el hecho de que existen distintos tipos de vitaminas actualmente. Cada una de ellas se diferencia gracias a su contenido y función, ya que no todas sirven para lo mismo. Esto quiere decir que todas las vitaminas son diferentes pero importantes, en donde todas deben trabajar en equipo para que el organismo responda a ellas como debe ser.

Si bien existen diferentes tipos de vitaminas, las mismas se clasifican en dos categorías que son importantes de resaltar para poder diferenciar todas las vitaminas que más adelante les mostraremos. Estas categorías son las siguientes:

  1. Liposolubles: las vitaminas que se categorizan como liposolubles son aquellas que, como su nombre nos lo indica, son solubles en los lípidos (grasas). Esto quiere decir que las mismas van acumulándose en los tejidos grasos de nuestro organismo y suelen ser las vitaminas A, D, E y K.
  2. Hidrosolubles: y las vitaminas hidrosolubles son aquellas que, también como nos lo indica su nombre, son solubles en agua. Estas son muy peculiares ya que es importante que nuestro cuerpo las utilice de forma inmediata, ya que al ser aquellas que son solubles en el agua, desaparecen de forma rápida a través de la orina. Estas son las vitaminas B1, B2, B3 y C.

Ahora que conocemos las dos categorías que engloban los tipos de vitaminas que existen, a continuación pasamos a hablarles sobre cada uno de ellos:

Vitamina A (retinol)

Esta vitamina es muy importante ya que es aquella que interviene de forma directa en todo el proceso de formación de los huesos, la piel y la vista. Como decíamos con anterioridad, las vitaminas pueden encontrarse en diversos alimentos, lo cual nos ayuda a mantener un equilibrio acertado en cuanto a la vitamina A. Esta la podemos hallar en la yema del huevo y en todos aquellos vegetales que tengan una pigmentación amarilla, roja y verde. Además, las vitaminas no sólo se encuentran en alimentos como vegetales, sino también en frutas, y la vitamina A la podemos encontrar en el durazno y el melón. Esta vitamina afecta de forma directa nuestra vista, por lo cual es realmente importante mantenerla en equilibrio, ya que una falta de vitamina A puede ocasionar desde problemas leves de visión, hasta conjuntivitis.

Vitamina B1 (tiamina)

La vitamina B1 es usualmente muy importante, ya que la misma afecta de forma directa nuestra energía y productividad. Es decir, dicho de otro modo, es aquella que actúa de forma directa en el metabolismo de los hidratos de carbono, lo cual permite que nuestro cuerpo obtenga la energía necesaria para mantener un ritmo adecuado en las tareas comunes del día. Además, activa el sistema nervioso y ayuda de forma considerable a nuestra piel. La podemos conseguir en carnes, lácteos de todo tipo y verduras. Su disminución en nuestro organismo, puede ocasionar una falta de apetito grave y cansancio físico, lo cual puede acabar en depresión e inflamación de los nervios.

Vitamina B2 (Riboflavina)

La vitamina B2 es aquella que afecta de forma directa nuestra piel y nuestra vista, de forma similar a la vitamina A. Esta es aquella que actúa de forma directa en todos los procesos enzimáticos de nuestro organismo, lo cual se relaciona con la respiración celular. Su disminución, o falta de ella, puede actuar de forma directa dañando nuestra piel, produciendo dermatitis, además de que también produce problemas oculares y un cansancio excesivo. Se le puede hallar en carnes y lácteos de todo tipo.

Vitamina B3 (niacina)

Esta es de lo más fundamental para nuestro organismo, ya que la misma actúa de forma directa en el metabolismo de nuestras proteínas, además de actuar a favor de los hidratos de carbono. Es relativamente importante, ya que gracias a la misma nuestra actividad nerviosa se mantiene de forma correcta y ofrece mucha salud a nuestra piel, siempre y cuando las demás vitaminas actúen acorde a la niacina. Esta vitamina también se halla en las carnes y los lácteos, además de conseguirse en cereales. Su falta en nuestro organismo puede producir fatiga profunda y afecciones graves en nuestro sistema nervioso.

Vitamina C

Una de las más escuchadas, conocidas e importantes de todas. Esta es aquella que podemos conseguir en frutas y vegetales cítricos y actúa de forma directa en el desarrollo de nuestros huesos y dientes. Su consumo y equilibrio es importante, ya que una pequeña disminución de la misma puede ocasionar daños severos en nuestro organismo, desde una falta de cicatrización hasta cualquier tipo de hemorragias. Generalmente, los médicos recomiendan tomar un vaso de jugo de naranja natural, al día.

Vitamina D (calciferol)

La vitamina D es otra de las más conocidas ya que es aquella que actúa de forma directa en la formación de nuestros huesos, similar a la vitamina C. Sin embargo, esta cuenta con la diferencia de que se encuentra en alimentos no cítricos, como la leche y los aceites del pescado. Además, la vitamina D cuenta con una gran ventaja: se encuentra en la luz del sol, lo cual permite que nuestra piel absorba toda esta vitamina. Una falta contundente de ella en nuestro organismo, puede producir desde problemas en los dientes, hasta raquitismo.

Vitamina E (alfatocoferol)

La grandiosa vitamina E es una de las mejores y más populares de esta lista, tanto como las dos anteriores, y es aquella que actúa de forma directa y racional sobre los glóbulos rojos que se encuentran en nuestra sangre. Además, cuentan con un efecto antioxidante maravilloso para nuestra salud. Además de existir vitamina E en medicamentos naturales, también podemos hallarla en alimentos como los cereales y el huevo. Una falta de ella en nuestro cuerpo, puede producir efectos graves como atrofia testicular y diversos problemas en los músculos.

Vitamina K

Y por último, pero no menos importante, tenemos la famosa vitamina K, la cual es aquella que es de suma importancia en cuanto a la coagulación de nuestra sangre.

Si no se obtiene la suficiente vitamina K en nuestro organismo, se producirán hemorragias de forma constante. Esta vitamina la podemos encontrar en vegetales que deriven de hojas verdes, y diversos tipos de aceites.

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