Saltar al contenido
Tipos, clases, clasificaciones, estilos, formas

Tipos de shock

Es importante señalar que, el término shock se refiere al estado en el que se encuentra el cuerpo luego de no recibir un aporte suficiente de sangre en los tejidos, lo cual se traduce en la disminución de oxígeno, para los tejidos. Esta circunstancia puede deberse a múltiples situaciones como lo son: pérdida severa de sangre, alergias, quemaduras graves, congelación de tejidos entre muchas otras.

Tipos de shock

Son muchos los tipos de shock que se conocen los cuales se clasifican dependiendo de su fisiopatología. A continuación describiremos los seis (6) tipos de shock que se conocen desde el punto de vista clínico.

Shock cardiogénico

Esta se caracteriza por ser la forma más grave de fallo cardíaco y se ha convertido en la mayoría de los casos como la causa primaria de un fallo de la función miocárdica. Este tipo de shock, casi siempre es producto de una cardiopatía isquémica, en la fase aguda de un infarto de miocárdio (IAM), aunque en muchos casos, también aparece en la fase final de otras cardiopatías y en diversos procesos patológicos.

Es importante señalar que, este tipo de shock, ocurre en aproximadamente un 6-8% de los pacientes que acuden al hospital con un infarto agudo de miocárdio (IAM), representando un 80 % de mortalidad.

Shock hemorrágico

Cabe destacar que, este tipo de shock se puede producir como consecuencia de múltiples situaciones como lo son: la laceración de arterias y/o venas en heridas abiertas, en hemorragias secundarias a fracturas o de origen gastrointestinal, en hemotórax o de sangrados intraabdominales.

Este tipo de shock, se presenta por la disminución de la volemia como consecuencia de cualquiera de las situaciones, descritas en el párrafo anterior. Cabe destacar que, la gravedad de este tipo de shock dependerá de la cantidad de sangre perdida, así como de la rapidez con que se produzca. Además ocurre un gran trasvase de líquido intersticial hacia el espacio intravascular.

Shock neurogénico

Con este término, definimos a aquel tipo de shock que resulta de una lesión o de una disfunción del sistema nervioso simpático, además se puede producir por bloqueo farmacológico de este sistema o por lesión de la médula espinal.

Recordemos que en el sistema nervioso simpático, actúan un par de reflejos, como lo son: el cardioacelerador y el vasoconstrictor, los cuales al ser interrumpidos por cualquiera de las situaciones ya mencionadas, pueden generar una pérdida del tono vascular con gran vasodilatación, así como una disminución de la precarga por disminución del retorno venoso.

Shock anafiláctico

Se caracteriza por ser producto de una reacción alérgica exagerada ante un antígeno. Cabe destacar que, existe una gran cantidad sustancias capaces de provocarlo, dentro de estas podemos mencionar: antibióticos, anestésicos locales, contrastes yodados, antiinflamatorios no esteroideos, hemoderivados, venenos animales, algunas hormonas (insulina, ACTH, vasopresina), dextrano, analgésicos narcóticos, entre muchas otras.

Por lo general, la respuesta anafiláctica consiste en la producción de IgE, la cual se une a los basófilos a través de la superficie de estos, así como a los mastocitos tisulares del tracto gastrointestinal y respiratorio y piel que quedan sensibilizados.

Shock hipovolémico no hemorrágico

Cabe destacar que, el origen de este shock son las importantes pérdidas de líquido de origen gastrointestinal, producto de vómitos y diarreas, una diuresis excesiva por diuréticos, diurésis osmótica, diabetes insípida, fiebre elevada (hiperventilación y sudoración excesiva), falta de aporte hídrico y extravasación de líquido al espacio intersticial con formación de un tercer espacio (quemaduras, peritonitis, ascitis, edema traumático).

Shock séptico

Este tipo de shock, se caracteriza porque sus manifestaciones, son el resultado de la respuesta inflamatoria del huésped a los microorganismos, como lo son: bacterias, hongos, protozoos y virus, así como sus toxinas. En este tipo de shock, ocurre una respuesta sistémica a la infección, a través de la activación de leucocitos, monocitos y células endoteliales, cuya función es la de amplificar la respuesta inflamatoria.

Cabe destacar que, en este tipo de shock, ocurre una depresión de la función contráctil del miocardio, sin embargo, a pesar de que la función ventricular está alterada desde las fases iniciales de la enfermedad, en la mayoría de los pacientes el índice cardiaco se mantiene normal o elevado, hasta fases avanzadas. Además en este tipo de shock, se produce una insuficiencia circulatoria, producto del fallo de la microcirculación.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies