Saltar al contenido
Tipos, clases, clasificaciones, estilos, formas

Tipos de ladrillos

Lo que comúnmente es conocido como ladrillos, son elementos clave de construcción, que por lo general están hechos de una masa de barro cocida, o bien, de arcilla, y que funciona de maravilla a la hora de trabajarlo ya que al contar con una forma de paralelepípedo rectangular de un tamaño moderado, permite que el constructor utilice una sola mano para manejarlo y la otra para realizar otra tarea al mismo tiempo. Generalmente se utiliza para levantar muros, realizar construcciones grandes e incluso para decorar hogares.

Si bien son materiales de construcción que deben ser revestidos con otros materiales para que quede firme y la construcción se realice de forma correcta, también son una tendencia hoy en día, y se creó la moda catalogada como ladrillos a la vista, lo cual permite que estos elementos de construcción sean entonces estéticos. Es decir, se utilizan para decorar los frentes de distintos lugares, en sus colores naturales y sin ningún otro elemento cubriéndolo, tan sólo así, al natural.

Si bien un ladrillo cuenta con un aspecto frágil, la realidad es que son objetos resistentes, además d que resultan tan indispensables en la construcción, como el agua para los seres humanos. Son estos elementos, no es posible alzar muros ni crear edificios. Por otro lado, hoy en día existen distintos tipos de ladrillos en donde cada uno de ellos cuenta con características fijas que permite que todos se diferencien y la variedad aumente, de modo que hay para escoger.

Los tipos de ladrillos pueden dividirse según distintas clasificaciones, que varían según su aspecto y según su acabado y a continuación les hablamos de cada uno de ellos:

Tipos de ladrillos según su aspecto

Ladrillo macizo

Este tipo de ladrillo es muy conocido y es aquel que es liso en su gran mayoría, es decir, carece de cualquier tipo de perforación. Además, sus dimensiones son bastante exactas debido a su prensado, lo cual nos muestra un aspecto de acabado perfecto. Por lo general, son utilizados en aquellas construcciones de paredes que no cuentan con llagas.

Ladrillo perforado

Por otro lado, aquí tenemos el ladrillo perforado, el cual cuenta con un gran número de perforaciones que son las que permiten que el mortero entre. Con este se busca que la resistencia de la estructura se eleve y la confianza en la edificación, también. Por lo tanto, este tipo de ladrillo suele ser elegido para trabajar tanto en interiores, como en exteriores.

Ladrillo hueco

Este tipo de ladrillo también cuenta con perforaciones, sólo que este tipo es de canto o testa, lo cual permite que su manejo sea mucho más sencillo y que su peso no sea tan elevado, lo cual ayuda a que sea más manejable a la hora de una construcción. Suelen ser comúnmente utilizados para la elaboración de techos e interiores.

Ladrillo caravista

Este tipo de ladrillo cuenta con un acabado excelente, lo cual permite que sean los grandes elegidos para acomodarse en paredes externas para vislumbrar a todos los individuos. Es decir, son aquellos que se utilizan para las fachadas o cualquier pared que sea completamente decorativa. De este modo se busca resaltar el lugar en el cual se van a colocar de forma estratégica.

Ladrillo refractario

Y por último, dentro de esta categoría, tenemos el ladrillo refractario, el cual es aquel que es excelente en distintas edificaciones ya que cuenta con la particularidad de que resiste grandes temperaturas. Por lo general, estos elementos son utilizados para crear chimeneas y calderas.

Tipos de ladrillos según su acabado

Ladrillo de tejas o manual

Este tipo de ladrillos son tipo macizo, y suelen contar con una apariencia bastante tosca y ordinaria, además de que su forma es poco regular. Sin embargo, son utilizados mucho para las reparaciones de distintas zonas, además de que sirven de maravilla en la reparación de edificaciones que sean antiguas y se encuentren en mal estado.

Ladrillo caravista

También llamado Clinker o gresificado, estos son aquellos que cuentan con distintas terminaciones particulares y especiales que por lo general no se necesitan revestir y acaban siendo tomados para ocasiones decorativas.

Ladrillos aplantillados

Estos ladrillos pueden ser huecos o perforados, y cuentan con la particularidad de que cuentan con algún perfil curvo, lo cual los hace resaltar. Por lo general se utilizan para crear distintas molduras corridas en distintas edificaciones.

Ladrillos refractarios

Y por último, tenemos los ladrillos refractarios, los cuales son aquellos que se utilizan para cualquier zona en la cual el fuego esté directo, ya que soportan grandes temperaturas. Por lo general son macizos o perforados y para la construcción de hornos quedan perfectos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies