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Tipos, clases, clasificaciones, estilos, formas

Tipos de embarazos

Todas las mujeres sueñan alguna vez con el hecho de tener un bebé, lo cual logran al quedar embarazadas alguna vez. Y a pesar de que es algo sumamente bonito, debes estar pendiente de algunos detalles para que todo salga como debe ser.

Tipos de embarazos

Si tienes en mente el hecho de quedar embarazada, y tu pareja lo ha aceptado, entonces debes tener toda la información necesaria para que todo salga de maravilla y lo mejor es empezando a entender que existen diferentes tipos de gestación. Además, viene con una serie de síntomas que se tornan tediosos y pueden variar dependiendo de la mujer embarazada, en donde la sensibilidad en los pechos, los mareos, la falta de menstruación y las náuseas con vómitos incluidos, son los principales en indicarte que quizás estés en cinta.

Sin embargo, esos síntomas no sirven para ayudarte a entender cuál tipo de embarazo estás atravesando, por lo que es necesario ir con un médico especialista, que te realizará exámenes pertinentes y exactos, como ecografías y ultrasonidos. Además, debes tener en cuenta que algunos tipos de embarazos pueden traer consecuencias poco beneficiosas tanto para ti como para tu bebé.

Estos son los principales tipos de embarazo que existen:

Embarazo intrauterino

Este es el embarazo más común y normal de todos. En él, el óvulo se fertiliza y luego se implanta dentro del útero, sin ningún problema aparente. Una vez que el óvulo se implanta, la placenta se va desarrollando partiendo del endometrio y, gracias al cordón umbilical, el mismo logra traspasar al feto todos los nutrimientos que necesita para desarrollarse como debe ser. Por lo general, el feto logra gestarse entre 38 y 42 semanas, y básicamente, se divide en tres trimestres.

Embarazo ectópico

Este tipo de embarazo es grave y poco común. Ocurre cuando el óvulo se implanta fuera del útero y lo hace, por lo general, en las trompas de Falopio, impidiendo que el feto logre desarrollarse con normalidad. Las posibilidades de que el feto vivan son casi nulas. Algunos de los síntomas que nos permiten detectar este tipo de embarazo, son dolor abdominal, en el hombro, calambres, náuseas, mareos y lo que es más alarmante, el sangrado vaginal. A pesar de que este tipo de embarazo es verdaderamente peligroso, 5 de cada 10 mujeres pueden tener un embarazo normal luego de este trauma.

La mujer embarazada tendrá que sufrir una intervención las primeras semanas ya que este tipo de embarazo trae consecuencias críticas y graves para la paciente, y pueden ir desde hemorragias internas e infecciones, hasta la muerte de la mujer.

Embarazo molar

Este tipo de embarazo es sumamente peligroso, se le conoce como Mola hidroforme y se le desconoce la causa exacta de por qué sucede. Ocurre cuando el óvulo se fertiliza de una forma anormal y extraña, dando como resultado una placenta creciendo de forma exagerada y puede llegar a convertirse en diferentes quistes. Existen dos tipos de embarazo molar, uno que se considera normal (cuando la placenta es anormal y hay desarrollo fetal), y otro que se toma en cuenta como completo (cuando no existe desarrollo fetal).

Este tipo de embarazo es grave para la paciente, ya que además de contar con complicaciones muy peligrosas, puede llegar a derivar en cáncer. Lo ideal es tratarlo rápido, en donde generalmente requiere de dilatación y legrado, además de evitar por completo un nuevo embarazo por lo menos 12-14 meses después de haber salido del molar. Es necesario, también, acudir al médico una vez por mes para chequear los tejidos y evitar consecuencias peores a largo plazo.

Embarazo intraabdominal

Por lo general, este tipo de embarazo ocurre cuando ha existido una cesárea previa, y es que lo que sucede en este caso es que la cicatriz de la operación anterior aún no haya cicatrizado lo suficiente, por lo que se debilita y se rompe, permitiendo que el feto se desplace hacia la cavidad abdominal. El hecho de que el embarazo continúe normal, o corra alto riesgo, dependerá de la edad gestacional en la que ocurra el desgarro de tejidos.

Embarazo múltiple

Este tipo de embarazos también es común y normal y ocurre cuando diferentes óvulos se fecundan al mismo tiempo, o bien cuando uno de ellos sufre una división. De aquí salen los morochos, gemelos, trillizos, etc.

Embarazo de alto riesgo

Este tipo de embarazo influye de forma directa con algunas condiciones de salud, e incluso de vida, ya que la edad es un factor importante al quedar en gestación. La diabetes es un ejemplo claro de este tipo de embarazo, y una edad mayor de 35 años, también. Además, el hecho de consumir medicamentos poco beneficiosos para el embarazo, pueden convertirlo en uno de alto riesgo.

Como ven, existen distintos tipos de embarazos y es importante tener información de cada uno de ellos para así evitar consecuencias graves a largo plazo. Recuerda, además, de que debes visitar al médico con frecuencia una vez estés en cinta.

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