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Tipos, clases, clasificaciones, estilos, formas

Tipos de camas

Mientras que estamos más activos durante el día, al caer el sol es normal que muchos nos dirijamos a la cama para descansar. Según algunos estudios, el ser humando pasa al menos 25 años de su vida durmiendo, un dato bastante curioso que nos lleva a tener que buscar un lugar cómodo en donde podamos dormir con total comodidad para despertar con las energías suficientes.

Tipos de camas

Y ese lugar cómodo, puede ser los distintos tipos de camas que existen. Mientras que para algunos una cama pequeña es mucho más atractiva, otros necesitan de tamaños mucho más grandes. Todo este depende de las maneras de dormir de cada uno.

Si ingresamos a una tienda donde tengan amplia variedad de camas, podremos notar que existen diversos tipos de ellas. Las características de las camas, pueden variar dependiendo de su altura o tamaño, ya que algunas están hechas para una o dos personas.

¿Qué tipos de camas podemos encontrar?

En el lenguaje común, las camas las podemos definir según su tamaño, bien sea grande o pequeñas. Sin embargo, cabe destacar que existen nombres mucho más complejos en cuanto a los tipos de camas. Si deseas saber cuáles son, aquí te lo mostraremos:

Cama King Size

Si hablamos de lujos en el mundo de las camas, la King Size es lo más que se puede pedir. Normalmente las encontramos en los hoteles más lujosos del mundo, aunque también son adquiridas por personas que tengan los recursos necesarios para comprarla.

El valor de una King Size puede llegar a los miles de dólares, razón por la cual son pocas las personas que se atreven a dar tanto dinero por una cama.

En cuanto a las medidas de una King Size, estas suelen ser de dos metros de ancho por dos metros de largo, lo que implica que es una cama bastante espaciosa, en donde incluso podrían dormir hasta tres personas, aunque nada sería más cómodo que disfrutar de ese paraíso de sueños en soledad.

Cama Queen Size

Aquellos que buscan gastar una buena cantidad de dinero en una cama, pero que no sea tan costosa como una King Size, pueden optar por la Queen Size. Esta cama posee un tamaño admirable (entre 1.75 cm de ancho por 1.90 cm de largo), aunque no es tan grande como la primera de nuestra lista.

Sin embargo, cabe destacar que sigue siendo bastante espaciosa para aquellas personas que son fanáticas de las camas grandes. A su vez, el precio de una Queen Size es un poco más bajo, por lo que es más accesible económicamente.

Cama individual o Twin

Quizás sea el tipo de camas que más le convendría a una persona que no posee tanto espacio en su cuarto. La cama individual se caracteriza por tener un ancho que ronda entre los 80 y 90 centímetros, lo cual es ideal para las áreas reducidas.

A pesar de no ser muy ancha si la comparamos con una King Size, lo que si vale la pena resaltar es que una cama individual posee un lardo que puede ser de 1.80, 1.90 o dos metros, lo cual las hace aptas para las personas de cualquier estatura (a menos de que seas un basquetbolista de más de dos metros).

Una cama individual quizás no sea de las más aptas para aquellas personas que se mueven constantemente mientras duermen, debido a que no son lo suficientemente anchas. Sin embargo, poseen un precio que suele ser el más accesible para casi cualquier persona.

Cama doble o matrimonial

Dormir al lado de una persona puede llegar a ser una molestia si no se cuenta con el espacio necesario. Para estos casos, existe la cama doble o matrimonial, que suele ser una gran alternativa para nuestros bolsillos.

Una cama matrimonial normalmente posee un largo de entre 1.90 y 2 metros, lo cual es lo más común. Con respecto a su ancho, puede tener diversas variantes, ya que todo depende del gusto o espacio que necesitan sus compradores.

Independientemente del tipo de cama, cada una de ellas debe de cumplir su función

Para dormir de manera cómoda, no solo basta tener un lugar amplio en donde nos podemos acostar. Una gran parte de este peso, recae sobre el tipo de colchón que se está utilizando. Mientras algunos de estos son bastante cómodos y suaves, otros que son mucho más rígidos tienen a causarnos algunos síntomas físicos como dolores de espalda.

Si luego de despertar de una larga siesta aún te sientes cansado, con dolores o algún tipo de alergia, lo más probable es que el causante de todo esto pueda ser tu colchón, por lo que deberías considerar en comprar uno.

Por supuesto, el tamaño de dicho colchón dependerá de las medidas de la cama que poseas, las cuales pueden variar dependiendo del tipo que sea.

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